lunes, 25 de junio de 2012

Copiado del periódico. El drama de la comida de Ikea

HOY COMEMOS los seis EN IKEA POR 8 EUROS por GONZALO SUÁREZ

Perritos a 50 céntimos, albóndigas a un euro... Personas en apuros recurren a las ofertas de Ikea para comer caliente. Un cliente: «Quien pasa hambre es porque quiere»
La mujer se plantó ante el mostrador de Puri, en la cafetería del Ikea de Murcia, al caer la tarde. En una mano llevaba un billete de cinco euros; en la otra, un repóker de niños hambrientos. Pidió cinco menús infantiles:
pasta, yogur y zumo a un euro por cabeza.
- Cocinera, ¡échanos más macarrones, que tenemos hambre!-, aullaban los chavales.
- Hágales caso. Ellos tienen hambre... y yo no tengo más dinero-, terció la mujer.
La cocinera se conmovió ante la escena. Así que, disimuladamente, sirvió un cacito extra a cada niño. «Eso sí, la madre se quedó sin cenar», recuerda.
La cafetería de Puri, como la de las 18 tiendas de Ikea en España, lleva meses a reventar. Y no sólo de clientes que toman un tentempié mientras amueblan la casa. También hay personas en apuros económicos que combaten el hambre con las ofertas de la empresa sueca. «Desde que empezó la crisis, esto es el no parar», resopla la cocinera.
En Ikea se puede comer todo un día por sólo tres euros. De desayuno, café y un bollo: 50 céntimos. De comida, un menú infantil: un euro. De merienda, un perrito caliente: medio euro. Y, de cena, diez albóndigas con puré de patatas y salsa de arándanos: otro euro. Más barato que cocinar en casa.
De ahí que hayan surgido auténticos expertos en exprimir estas ofertas. Como Israel, de 36 años, y Cecilia, de 28, que visitan dos veces a la semana el Ikea de Alcorcón (Madrid), a los que hoy se ha unido la madre de ella, María Luisa. Por sólo 5,80 euros, cenan los tres: dos raciones de albóndigas, tortitas con nata, más pan, café y refresco.
El trío explota todas las rendijas del sistema. El café les sale gratis porque tienen la tarjeta Ikea. El refresco es rellenable, así que comparten un vaso entre todos. Y los días que no hay oferta de albóndigas, se contentan con el menú infantil. «Con eso cenas... Aquí quien pasa hambre es porque quiere».
Así, algunos han convertido Ikea en una especie de comedor social. En el Ikea de Jerez, tres matrimonios con hijos cenan allí casi todos los días.
Piden albóndigas más un refresco para compartir. Los días especiales, añaden un cucurucho de helado para los niños. La familia duerme con el estómago lleno por cuatro o cinco euros.
«Ni McDonald´s puede competir con esto», coinciden Silvia y Rubén, dos inmigrantes mexicanos que cenan albóndigas y refresco de cola en el Ikea de Hospitalet. «Es bueno. Es barato. Y el lugar es cómodo».
Cuando fundó Ikea, Ingvar Kamprad solía decir: «Un estómago vacío no compra muebles». Ahora, la crisis ha falseado esta sentencia. Cada vez más clientes utilizan el atajo semioculto que permite saltarse el laberinto de muebles y plantarse directamente en la cafetería. «Muchos sólo vienen a comer», confirman los sindicatos.
En Ikea no facilitan estadísticas sobre este fenómeno. En cambio, sí que confirman que han modificado su política de precios por la crisis. «Este año hemos reducido los precios de nuestros productos de alimentación más vendidos para que todo el mundo pueda comer comida de calidad a buenos precios», dice Kevin Johnson, director del área de restauración de Ikea.
Seis millones de perritos, 16 millones de albóndigas... Las cifras de ventas son colosales. En total, sus cafeterías facturaron 55,67 millones de euros el año pasado, un 23% más que en 2009. Y eso que han recortado sus precios, lo que significa que el volumen de comida que han servido crece todavía más.

En Alcorcón, nada hace intuir esta tendencia. La clientela parece la de
siempre: jóvenes que montan su primer hogar, familias cargadas de muebles...
Pero, entre el gentío, se detecta a los que sólo han venido a comer. El jubilado que rellena el café tres o cuatro veces. El cuarentón que recicla un vaso de la basura para tomar un refresco gratis. Los clientes que remolonean hasta las 17:00, cuando entra en vigor la oferta de las albóndigas a un euro.
Entre los adictos de los meatballs está la familia Navarro-Sayabera. Por ocho euros, cenan seis: el matrimonio (Ana y Juan Jesús), los niños (Marcos e Irene) y los suegros (Rosa y Simón). Entre todos, dan buena cuenta de una ensalada y seis platos de albóndigas.
-¿Por qué vienen a Ikea?
-Mi mujer está en paro. Yo monto ascensores y ya sabes cómo está la construcción... Hay que ahorrar-, cuenta Juan Jesús.
El fenómeno es cada vez más habitual en España. Aunque, de momento, ha pasado desapercibido. Aquí no se han producido las protestas de Bélgica, donde la patronal de hosteleros invitó a 200 vagabundos a Ikea para denunciar su «competencia desleal». «Tras ver las albóndigas por un euro, la gente tratará los restaurantes normales como ladrones», dijo su presidente.
Muchos restauradores no entienden cuál es el negocio de vender diez meatballs a un euro. Y la respuesta es simple: en realidad, no es un negocio. «Ikea concibe la venta de comida como un servicio, no como una actividad de la que sacar beneficio», explica una portavoz de la multinacional sueca.
Gracias a la cafetería, Ikea consigue que sus clientes se queden más tiempo en su local. Además, los precios ajustadísimos afianzan su imagen low cost.
Tras la paliza de recorrer la tienda, lo último que ve el cliente es un perrito a 50 céntimos.
Pese a estas irresistibles ofertas, las cafeterías de Ikea ganan dinero. O, al menos, no lo pierden. «Teniendo en cuenta que en 2011 se vendieron 16 millones de albóndigas, en raciones de 10, 15 o 20 unidades, no es difícil entender que los grandes volúmenes permitan generar lo suficiente para pagar los costes de estructura», explican en Ikea.
Pero esta jerga de MBA no está en la mente de las personas en apuros que visitan sus instalaciones. En el Ikea de Badalona, por ejemplo, un hombre demacrado almorzaba todos los días dos perritos calientes y varios vasos de refresco.
-Señor, que esto no es sano-, le decía la responsable del tenderete.
-Ya, hija, pero no puedo permitirme otra cosa.
Hace semanas que el cliente no aparece a su cita diaria. «Estoy preocupada», admite la camarera.
De vuelta a Murcia, Puri recuerda a la pareja que pidió cuatro raciones de
albóndigas: dos para comer en el momento, otras dos para un tupper. O el matrimonio de ancianos que, avergonzados, le pidieron comida gratis. «Saqué dinero de la taquilla, me puse a la cola y les invité a cenar...», recuerda.
«A veces, este trabajo te parte el alma».

jueves, 21 de junio de 2012

Let the river run

Para no creérselo. Viene mi chico con el DVD de Armas de mujer. Cualquier persona normal de más de 40 años la ha visto cinco veces. Yo unas diez. Él me lo enseña y me pregunta si me suena y si está bien. No le he matado porque el pobre no tiene culpa de ser así. Se la pone, mientras yo traduzco en el portátil, y hace comentarios como que le gusta y tal. Y resulta que la canción también le gusta, de hecho le parece preciosa, y se la pone dos veces...
Como decía, para no creérselo.


martes, 19 de junio de 2012

La primera Comunión



Cuando tengo ocasión voy a misa al cole de las niñas. La misa de la tarde es a las 5 menos 20, martes y jueves, y a veces los viernes. Desde las 4 y cuarto suelen pulular por el oratorio tres chavales, calculo que entre los 10 y los 12 años, encendiendo las velas, preparando las cosas, mirándose las lecturas. Uno de ellos lee casi todos los días, los otros ayudan a don Francisco. Al principio se les veia más perdidos que un pulpo en un garaje, y en ocasiones les he soplado algunos detalles, como cuándo colocar los reclinatorios y minucias similares. En ocasiones estamos nosotros solos en misa.
El viernes pasado, uno de ellos estaba comiendo chicle ostentosamente. Le chisté para que lo escupiera, y me miró raro. Después de la homilía, pidió el sacerdote que encomendáramos (las dos que estábamos en misa) a "estos chavales que se bautizan el sábado". Pensé que no podían ser ellos, porque son mayorcitos, y no le dí más vueltas.
Hoy, diez minutos antes de la misa, se me acerca uno de ellos. Nunca hemos hablado salvo para cosas del oratorio (se ha apagado la vela, cosas así).
- Hoy hacemos la primera Comunión.
Viene otro y puntualiza:
- A lo mejor. Porque el sábado nos bautizamos ¿sabes?
- Vaya, qué bien, ¿y no estábais bautizados?
- No, y hoy hemos hecho la primera confesión, y a lo mejor comulgamos.
No me ha quedado muy claro porqué "a lo mejor", pero les he dicho lo único que podía: que iba a rezar mucho por ellos. Y me han dado las gracias, con una sonrisa, y un poco de sorpresa.
Hoy han venido las niñas a misa, no sé de qué curso son, pero vienen de vez en cuando. Unas quince chicas. Y dos profes. Y yo. Y los tres chicos han comulgado por primera vez, sin traje, ni fotógrafos, ni recordatorios ni regalos. Ni padres. Con el uniforme, con churretes, uno de ellos con un brazo escayolado.
Y yo he rezado por ellos, cómo no, y me he emocionado un poquito.

domingo, 17 de junio de 2012

Romance sin remordimientos

Este es un video largo. Merece la pena. El que le ha puesto el título en youtube se ha liado, creo. Realmente es un vídeo para jóvenes que deben ver los adultos. Yo me lo guardo para ponérselo a las niñas cuando sean mayores (a los 6 o 7 años...)

jueves, 14 de junio de 2012

Tampoco es bueno reírse de los niños

Un hombre estaba sentado en el avión al lado de una tierna niña. Miró a la niñita y le dijo:
- Charlemos... he oído decir que los vuelos parecen menos largos si uno conversa con la persona que tiene al lado.
La pequeña, que acababa de abrir un libro para ponerse a leer, lo cerró lentamente y dijo con voz suave:
- ¿Sobre qué le gustaría conversar?
- Pues no sé... ¿Qué tal física nuclear?' le dice el en tono de burlon le mostró una gran sonrisa.
- Bueno, ése parece ser un tema interesante, dice la niña pero antes déjeme hacerle una pregunta... Un caballo, una vaca y un borrego comen lo mismo: hierba; Pero por que cree usted que el excremento del borrego es como bolitas pequeñas, el de la vaca es una plasta y el del caballo parece una pelota de pasto seco. ¿Por qué cree usted que sucede eso?
El hombre visiblemente sorprendido por la inteligencia de la niña, lo pensó un momento y le dijo :
- Hummm.... no tengo ni idea.

La delicada y dulce niña contestó:
-De verdad se siente calificado para hablar de física nuclear, cuando no sabe ni de mierda?
 

miércoles, 13 de junio de 2012

Se acabaron las miserias

El ejército español va sobrao de medios...








Ya no falta de nada...










Tenemos presupuesto para las últimas tecnologías....












NUEVO LANZALLAMAS DEL EJÉRCITO ESPAÑOL





















martes, 12 de junio de 2012

Cuidado con vacilar a un gallego

Un agricultor gallego y uno argentino:

-¿De qué tamaño es tu finca?' -pregunta el argentino.
-Para el estándar gallego, mi finca es de un tamaño razonable: diez hectáreas, ¿y la tuya?
El argentino contesta:

 -"Mira, yo salgo en la mañana en mi  jeep y al mediodía todavía no he recorrido la mitad de mi finca".
El gallego responde:

 - "Yo también tuve un jeep argentino... ¡Son una puta mierda!"...

lunes, 11 de junio de 2012

Género gramatical

Un maestro explicaba que los  sustantivos tienen género y se designan como masculino o femenino:

La casa es femenino.
El lápiz es masculino.

Un estudiante preguntó:

¿Cómo se debe decir, computadora o computador?

En lugar de dar una respuesta, el profesor dividió la clase en dos grupos:
Varones por un lado y mujeres por el otro, y les pidió que decidieran si se debe denominar la computadora o el computador, es decir masculino o femenino.
Le pidió a cada grupo que fundamentaran su decisión en al menos 4 argumentos.
El grupo de los muchachos decidió que la computadora debe ser, definitivamente, del género femenino (la computadora)
porque:

1-
Casi nadie entiende su lógica interna.
2- El idioma nativo en que ellas se comunican entre sí es incomprensible para todos los demás.
3- Incluso los errores más pequeños los guardan en memoria de largo plazo para su posible revisión mucho tiempo después.

4- En cuanto tengas una, te encontrarás gastando al menos la mitad de tu sueldo en accesorios para ella.

El grupo de las chicas, sin embargo, concluyó que los
computadores deben ser masculinos (el computador) porque:
1- Para hacer algo con ellos, primero tienes que encenderlos.

2- Ellos almacenan muchos datos, pero todavía no pueden pensar por sí mismos.
3- Se supone que ayudan a resolver los problemas, pero la mayor parte del tiempo, ellos son el problema.

4- Apenas tengas uno, comprenderás enseguida que, si hubieras esperado un poco más, podrías haber conseguido otro mejor.

viernes, 8 de junio de 2012

Unbreak my heart

Esta canción es otra de las que me gustaba más antes de ver el vídeo. La tipa esta canta que no veas, pero no sabe hacer playback, y siempre había pensado que el tío la dejaba. Y además, tanto él como ella son eso que mi cuñada llama: "los fabrican para el vídeo y luego los destruyen". Léase, de tan bien hechitos parecen de mentira. De todas formas, la canción es preciosa. No miréis y en paz.



miércoles, 6 de junio de 2012

Despertar

La segunda residencia  no me deja tiempo para nada, casi no veo a las niñas, de mi marido ni hablamos, la familia por tamtam... Sin embargo, estoy aprendiendo muchísimo. Entre otras cosas, la pediatría te protege bastante de las desgracias ajenas. Los niños se ponen malitos, les das dos potingues y en unos días están nuevos. Las contadas excepciones te parten el alma y te dejan huellas, a veces cicatrices.
Los adultos, no.

Tuve guardia ayer. Vi dos pacientes, entre otros, que me han impresionado. Ambos varones, ambos de mi edad. Dos historias completamente distintas. El primero, digamos Juan, ex-heroinómano, SIDA, demenciado. Estuvo en la cárcel, más de 20 años. Tiene tatuajes carcelarios (letras o números en los nudillos), dibujos horrendos y abigarrados en los brazos. No puede caminar, apenas habla, no controla esfínteres. Entiende lo que le dices, y al intentar contestar, ves, en la desesperación de su mirada, que es consciente de que no se le entiende, de que farfulla cosas incomprensibles. Termina diciendo "déjalo", y se da la vuelta en la cama. Lleva así al menos 10 años. Su madre le cuida, le lava, le da las medicinas y la comida. Sale de casa a las 6 de la mañana para ir a limpiar casas, así que le da de desayunar a las 5 y media.
- ¿Y se queda solo?
-¿Con quién se va a quedar? Yo no tengo nadie más...

El segundo, digamos Pepe. Todo lo contrario de Juan, padre de familia. De él poco puedo opinar, porque apenas hablamos. Su mujer, en cambio, educada, agradable, fue la que llevó el peso de la conversación. Pepe tiene cáncer, dolores insoportables, y venía en una nube de dolor que le hacía incapaz de abrir los ojos o hablar. Tras el tratamiento, se quedó dormido. Su mujer nos explicó que llevaba muchas horas con el dolor y que al relajarse, se solía dormir. La dignidad y entereza de esa esposa, sonriendo al marido moribundo cuando por fín cedió el dolor y pudo dormir, me llenó los ojos de lágrimas.

Y no sé qué hacer con esta historia. Me ha dado mucho que pensar. Lo primero que te viene a la cabeza es dar gracias porque no nos ha tocado a nosotros. Luego impotencia, porque no puedes hacer nada para aliviar su situación. Luego rabia, porque los recursos que podrían ayudar a estas personas se usan para hacer aeropuertos en Chiloeches o para "untar" a poderosos e influyentes personajes. O directamente los roban quienes deberían emplearlos para estas cosas. Y luego...